INTRODUCCIÓN (MEJORADO)
1.1. Presentación personal.
Mi nombre es Xabier Larrazabal Barrio. Tengo 23 años y soy graduado en
Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad del País Vasco
con mención en actividad física para la salud. A su vez, tuve la oportunidad de
vivir un cuatrimestre de erasmus en la Palacky University de Olomouc, en la
República Checa. He jugado a baloncesto toda mi vida, y también he sido
entrenador de la misma disciplina deportiva durante 4 años.
Honestamente, tenía claro desde hacía años la carrera que iba a estudiar.
Cuando estaba en 2º de la E.S.O., mi entrenador de entonces me contó que
estudiaba CAFyD. Me contó cómo eran sus clases y me fascinó que tuvieran
diversos deportes como asignaturas. En cuanto supe que con esa titulación
podría acceder a ser profesor de educación física no lo dudé, y aquí me hayo
hoy día.
Mi entorno más inmediato siempre ha estado muy vinculado al deporte, mi
padre jugaba al volleyball hasta que un par de lesiones le obligaron a dejarlo,
pero siempre ha sido activo jugando al pádel con amigos y yendo al monte, su
gran pasión. Mi madre era el ejemplo máximo de persona dinámica y activa. Ni siquiera
las tormentas podían frenarla de ir a trabajar y desplazarse por todo Vitoria
en bici, practicó judo hasta ser cinturón negro 2º dan, y también taekwondo. Después,
se decantó por el running completando
decenas y decenas de carreras, entre ellas, 2 marathones.
Estoy convencido de que esta pasión por el deporte tan temprana en mí
tiene su justificación en mis 2 referentes.
1.2. Expectativas y compromisos de la asignatura.
Mis expectativas en esta asignatura son altas, ya que opino que
obtendremos información y herramientas varias que serán trascendentales en el
proceso de enseñanza-aprendizaje en la Educación Física.
Primero, opino que aprenderemos a interpretar los contenidos,
competencias, objetivos y criterios de evaluación que se reflejan en los
distintos documentos jurídicos a cada nivel de concreción. Además, creo que
completaremos esos conocimientos con el empleo de metodologías innovadoras que
fomenten la participación elevando la motivación y la curiosidad. Asimismo,
intuyo que seremos capaces de construir una mente reflexiva que sea capaz de
analizar crítica y eficazmente las necesidades específicas de cada alumno y
grupo en particular para concluir con solvencia las medidas y acciones que
deberemos llevar a cabo para proporcionar un contexto de aprendizaje óptimo
para los jóvenes.
Por lo tanto, mi compromiso con la asignatura es máxima y estaré atento y
procurando ser participativo y crítico en las clases. Los días o veces que no
esté participativo bien seguro será porque estaré reflexionando en mis
adentros.
1.3. Elaboración de una historia sobre la Educación
Física.
Las clases de EF en
primaria las guardo con gran recuerdo, ya que realizábamos infinidad de juegos
motores. Mis favoritos eran aquellos de colaboración-oposición y generalmente
aquellos de invasión (juegos de pillar por equipos como, polis y cacos, la
bandera, moros y cristianos…) y sobre todo el acontecimiento deportivo del año.
Durante el segundo trimestre, en las clases de EF se establecían parejas que
disputaban distintas modalidades de la pelota vasca a modo de torneo. Las
grandes finales se disputaban entre los distintos cursos y entre clases en los
frontones municipales de Vitoria, donde reinaba la festividad de todo el
colegio junto.
La Educación Física en
secundaria opino que perdió cierto aspecto lúdico, ya que se practicaban
disciplinas deportivas. En mi caso, siempre he sido hábil motrizmente, por lo
que, me aburría en ciertas ocasiones ya que el nivel de las tareas no era
complejo o porque me frustraba con compañeros o compañeras. La condición física
sí que me agradaba más por el hecho poder ejecutar nuestras máximas
competencias y superarse a uno mismo.
En Bachillerato, el carácter
de las sesiones era muy disperso y a mi juicio bastante desestructurado, aun así,
recuerdo que las clases eran muy divertidas y realizamos salidas en la que lo
pasamos genial como en la que fuimos a esquiar. Los viernes a última hora, en
segundo, al coger EF como optativa contábamos con 4 horas semanales y en esa última
se nos daba la hora libre y realizamos un derby entre clases de EF dónde
registramos todos los partidos que hicimos durante el año, nos lo tomábamos muy
enserio y el pique sano era excelente.
A modo de reflexión y de cara a mi futuro como docente, voy a exponer mi
única anécdota negativa en las clases de Educación Física. Siempre he sido de
esos alumnos cuya asignatura favorita era la EF. Desde pequeño he sido muy
activo y he practicado deportes. Podría decirse que tenía unas buenas competencias
motrices y relativamente buenas condiciones físicas.
Aún y todo, mis virtudes en los deportes con raqueta han brillado siempre
por su total ausencia. Recuerdo que las clases de Educación Física donde
dábamos el bádminton eran un infierno. Por un lado, me ponían siempre con mis
compañeros más habilidosos y eso me producía estar en tensión y miedo a quedar
en evidencia. Por otro lado, cuando realizaba actividades con personas de menor
nivel técnico me hacía sentir en inferioridad, pues siempre había sido
extremadamente competitivo y no estar con los mejores me generaba angustia.
Cuento esta anécdota por el mero hecho de que, estos miedos van a ser
frecuentes en las sesiones de Educación Física. Si un alumno habilidoso como
yo, había llegado a tener una mínima angustia durante un periodo concreto de la
EF, aquellos alumnos y alumnas que sean torpes motrizmente o que no tengan
motivación o interés en esta asignatura pueden llegar a desarrollar una actitud
de rechazo, la cual creo hay que combatir para generar adherencia.
1.4. Análisis y valoración del concepto de EF y su repercusión en la
adquisición de las competencias como futuro/a profesor/a de Educación Física.
Por desgracia para nuestro gremio, la EF es una de
esas asignaturas que siempre ha recibido cierto rechazo social, considerándola
como una materia menos relevante que las hegemónicas matemáticas, historia o
lengua -entre otras-.
No obstante, se está empezando a valorar su
importancia y prueba de ello es, por ejemplo, la medida que tomará la Comunidad
de Madrid al implementar las horas semanales de EF a 3. Opino que, la EF, es
una herramienta tremendamente valiosa para transformar a los jóvenes y trascendental
como las que más entre las materias del proceso educativo.
Por un lado, su carácter práctico hace que las
sesiones sean pura interacción y socialización constante, rompiendo con el
contexto ordinario de aula, donde un profesor/a suelta un discurso de una hora
mientras 30 chicos/as miran sentados. Este carácter práctico, genera una
motivación a los alumnos superior al resto de las materias y se muestran muy
activos y participativos en las sesiones, por lo general.
La EF nos permite prestar atención a las redes
sociales que se crean, gracias a las cuales podemos deducir rápidamente quienes
se llevan bien, quienes son las más extrovertidos, quienes son los más
habilidosos motrizmente, quienes son los más aislados o quienes presentan
problemas de conducta (trastorno de conducta=atención a la diversidad). Nos permite transmitir un aprendizaje
basado en valores a menudo inconsciente gracias a las actividades tan
heterogéneas que podemos elaborar. Dependiendo del objetivo de la tarea podemos
transmitir muchísimos valores intrínsecamente positivos con una transferencia
social a la vida cotidiana.
Por si todo esto fuera poco, atendiendo a las
características específicas de nuestra sociedad, observamos que el sedentarismo
se ha vuelto una pandemia dañina a más no poder siendo la precursora de
sobrepesos u obesidades, y siendo a largo plazo, factores de riesgo en
enfermedades como: la aterosclerosis, diabetes, infartos… por lo tanto, es una
necesidad urgente la reversión de esta sociedad generando personas activas,
conscientes y con un estilo de vida saludable.
No obstante, creo que las clases actuales de EF no
se adecuan a las características del alumnado. El proceso de
enseñanza-aprendizaje, se centra en el profesor donde plantea tareas analíticas
totalmente des-contextualizadas de las características del juego. El proceso de
evaluación no es ni continuo ni formativo, ya que únicamente se cuantifica el
resultado final. No se abordan tremas de relevancia social y cívica y no se
adquiere una perspectiva crítica y reflexiva respecto a la sociedad. Opino que
esto es fundamental ya que se pueden abordar temas trascendentales como la
perspectiva de género a través del deporte, la explotación económica y
consumismo masivo que se generan alrededor de los eventos deportivos masivos y
el fenómeno cultural tan rico que es el de las actividades físico-deportivas.
Por lo tanto, opino que debe de darse un cambio en
las clases de EF. Primero, debemos de centrarnos en el alumnado y sus necesidades
y a las del grupo ante la heterogeneidad tan enriquecedora que se forman en las
aulas. Para ello, deberemos de estimular la motivación mediante metodologías
activas emergentes, haciendo hincapié en esos grupos que no tengan tanto interés
en la materia y que no sean tan hábiles motrizmente. Las tareas deben de estar
basadas en las características del juego en las actividades de colaboración-oposición
deportivas. Debemos de plantear sesiones atractivas, como pueda ser el
desarrollo de las tareas en el medio natural en la calle o algún espacio
natural cercano o proponer alguna salida (escalar en un rocódromo etc.). El
proceso de evaluación ha de ser continuo e integrador elaborando el proceso. Es
preciso fomentar las competencias sociales y que todo lo aprendido tenga
trascendencia y transferencia a la vida cotidiana. Todo esto resulta una labor
compleja, y para ello el/la docente deberá de estar en continua formación para
atender a las peculiaridades y necesidades del grupo.
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