INFORME FINAL
A mi juicio, la asignatura cobra una vital relevancia. Saber qué y cómo enseñar es importantísimo y eso es lo que ha trascendido durante la asignatura. El primer paso, es conocer qué y hay que enseñar, y, para ello, hay que conocer los elementos curriculares que encontramos en el RD 1105/2014 (estándares de aprendizaje y criterios de evaluación) y el Decreto 48/2015 (objetivos, contenidos, bloques de contenidos...), en este apartado he echado en falta, quizá, ahondar un poco más sobre los elementos curriculares y de una manera más clara y concisa, no obstante, sabiendo los documentos que precisamos para abordar estos contenidos, los he analizado y acudido a la bibliografía para profundizar en el entendimiento de los mismos.
Una vez sabiendo qué enseñar se han abordado interesantes cuestiones como son la gestión de aula, métodos de evaluación y modelos pedagógicos (haciendo hincapié en los emergentes), así como, hacer uso de estrategias didácticas para que ese proceso de enseñanza y de su consecuente, el aprendizaje, sea el más rico posible. La gestión del aula resulta una tarea ardua y compleja, pero es la base, ya que un clima armónico y activo del mismo genera un compromiso por aprender y concluye en la motivación. Para conseguir dicha sensación, relacionada con la saciedad de las 3 Necesidades Psicológicas Básicas, es necesario que el docente se adapte al contexto educativo concreto. Es preciso central al alumnado en el centro del proceso y relegarle cierta autonomía para que cree, decida y sienta de forma libre, ahí, el empleo de las metodologías activas juegan un papel fundamental en esa consecución. Como crítica constructiva, comentar que el proceso de abordar estos conceptos han sido de manera teórico y de aplicación práctica posterior por nuestra parte (lo cual me parece tremendamente fundamental). En mitad de ese recorrido hubiera establecido una sesión en dónde se establecieran ejemplo prácticos de la aplicación de dichas metodologías mediante observaciones de sesiones de EF, o por parte del profesorado usándonos como "alumnos de secundaria". Por esa parte, agradecer el compromiso del profesorado insertando sesiones prácticas para ayudar a comprender los contenidos teóricos, preparándolas adecuadamente.
Por último, destacar que mi compromiso con la EF será máximo, desde el primer día que ingresé en la facultad tenía claro que mi enfoque iría dirigido al mundo de la enseñanza. En una sociedad cada vez más individualista, egoísta y oscura la educación juega un papel fundamental para tratar de dar luz al futuro. No obstante, como considero necesario, tengo una perspectiva bastante crítica y reflexiva sobre el mundo que me rodea y de la educación. El otro día me quede pensativo ya que, leyendo a Paulo Freire me daba cuenta de cuan descontextualizada se haya el sistema educativo hoy en día. Hacía alusión a Chomsky mencionando que el discurso lingüístico que reinaba en las aulas era el de estructura superficial, esto es, un carácter descriptivo que no ahonda en la consecuencia de los actos, qué estudiamos, qué significa esto, cual es mi postura, cómo puedo hacer para mediante la acción social generar una transformación cultural (de carácter intrínsecamente positivo), lo que sería la estructura profunda del discurso. La Educación Física es, a día de hoy, la asignatura más necesaria ya que obtiene un carácter práctico de continua acción. Podemos incidir en el carácter de las acciones, incidir en las relaciones y emociones, y, cuestionar aquellos temas relevantes mediante el deporte que es el fenómeno cultural de masas por excelencia. El deporte está en el día a día de prácticamente todos los/as almumnos/as y, por ello, debemos de aprovechar nuestra asignatura para dar respuesta a las necesidades del alumnado mediante la forma básica de interacción social, la socialización. Como docentes, nos concierne formar futuros ciudadanos críticos, activos, competentes y reflexivos, para ello, debemos de abordar los contenidos de manera coherente y crítica, saber qué aprenden y no generar grabadoras acríticas. Es necesario lo que trabajamos en clase, pero lo más importante es qué es lo que se trabaja fuera de ella, por tanto que, lo trabajado en clase ha de ser transferible el día a día.
Para cumplir con este proceso tan complejo, es necesario que el docente sea una persona comprometida que sea capaz de estimular al alumnado y motivarlo contextualizando el aprendizaje sobre los adolescentes y sus focos de interés, y, es de vital relevancia estar en continua formación para cubrir esas necesidades y para servir como ejemplo al alumnado, de lo contrario, el discurso y la acción pierde la coherencia que debe de mantener.
Comentarios
Publicar un comentario